Saturday, September 11, 2004

[ sábado ]

Sabor de piña. Eso dice el yogurth. No sé por qué es el sabor que más abunda en mi refrigerador y el que menos me gusta. Pero lo mezclé con una rica gelatina con manzana y realmente quedó sabrosón. Hoy no salgo. Me quedo en mi casa, mejor dicho en mi pieza, mientras el Pablo sigue feliz en el complejo de Huachipato con su cinturón negro. Acabo de grabar una canción. Era cosa de mover el micrófono un poquito para sonar más claro. Bueno, no es la gran cosa, pero algún día alguien se va a meter en mi pc y va a pillar todas mis canciones pop favoritas y editará un "The Bootleg Series vol 1, The Lost Jotacé 2004". Já.

Hoy me desperté temprano. En rigor, me despertaron. Pero era un número familiar, eso lo comprobé en mi teléfono con visor. Y fue bacán, aunque los cortes-interrupciones eran mutuos. Tal vez por eso me inspiré en la tarde y bajé la letra, ensaye unas cuatro veces y listo. Me creí Morrisey y Marr por 294 minutos.

¿Que más? Ah, si. Todos mis compañeros andan curándose en las fondas de la Universidad del Biobío. Parece ser un panorama muy excitante: vino, cerveza, pisco, empanadas si a eso le sumamos el frenesí universitario es obvio que pasará de todo, según me contaron mis fuentes. Pero eso no me importa, porque ayer lo único que hice fue caminar por el centro, comprar la rolling stone e ir al terminal de buses para hacer hora porque no había nadie en mi casa. Lo mejor eran las luces de los cerros.

y acá estoy. esop.